La piel de tus labios es bastante sensible, por lo que es esencial elegir un medio de exfoliación suave. Hay varias formas de hacerlo. Independientemente de la opción que elija, el primer paso es siempre asegurarse de que sus labios estén limpios y libres de maquillaje u otros productos. Una opción es cepillarse los labios desnudos con un cepillo de dientes suave y seco o con un trozo de tela de franela seca. Si elige hacer esto, es una buena idea hacerlo en una habitación con humedad en el aire (como un baño después de una ducha o una habitación donde pueda usar un humidificador), según Nivea.

Otra opción es usar un exfoliante de azúcar. El azúcar no solo es un exfoliante suave sino también un humectante natural, lo que significa que extrae la humedad del medio ambiente y ayuda a la piel a absorberla (a través de Burke Williams). Puede hacer su propio exfoliante de azúcar mezclando una cucharadita de miel con dos cucharaditas de azúcar. Masajea esta mezcla en tus labios y déjala reposar durante diez minutos. Luego retire con un paño facial húmedo y tibio (a través de Nivea). Una tercera opción es aplicar una capa gruesa de bálsamo labial en los labios y luego cepillarlos con movimientos circulares con un cepillo de dientes suave.

No importa cuál elija, asegúrese de seguir con la hidratación; aplica un bálsamo labial, y si vas a estar bajo el sol, elige uno con FPS para evitar los labios agrietados. Exfolia dos veces por semana para mantener los labios felices y saludables.